Te he mentido todo el tiempo, en la cama, en la ducha, en los besos, en los recuerdos, no es la mentira lo que me preocupa, ni los besos, ni los momentos. Tu también mentiste, prometiste, lloraste, lamentaste. Me da pena, estamos reducidos, estás distante, ¿todavía preguntas? Quiero que sepas sin embargo, que todo el tiempo que dormí a tu lado, incluso en las discusiones, siempre fue espléndido, y lo que siempre temí responder, y que insistías en saber, ha sido verdad. Te amo.
Todavía escucho tus pulmones inflarse, el ruido del agua, y tus lágrimas, y la cama, nos esperaba, preferimos hablar, consumirnos en la noche, bebiendo, fumando, entre promesas que volvimos polvo, ¿me sostenías? porque te sentí. Poco importa, poco amor, poca paciencia, poca esperanza, ¿yo también soy poco? Crecimos mintiéndonos, solo para hacer el amor
A todos les dijeron que no creían en el amor, mucho después del primer beso y la primer revolcada, yo solo me cuestiono por qué esperar tanto para decir que no. Lector, si usted no quiere con el hombre, mujer, transexual, o marciano que esté dandole todo y ofreciendole un romance de película, dígale que no de una vez. No haga más largo el olvido, no se cuestione, es más, si de primera instancia no está seguro, ni siquiera lo piense, digale que no enseguida y si acepta, conserve el sexo. A todos nos gusta el sexo y algun@s estamos dispuestos a divertirnos sin compromisos, ahora que si la respuesta es negativa, entonces no se cuestione en qué fallo, o por qué su vida amorosa es peor que una película de Disney. Lo mejor será ir por una caguama o vino (depende de que tanta plata haya en el bolsillo), encender un cigarro o un porro, como mejor le parezca y hundirse en la soledad y la libertad efímera que los vicios le ofrecen. Hágame caso, podría estar mintiendo y la mentira es la única ...
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